En cumplimento de una norma nacional de 2014, ahora los vehículos de más de 40 toneladas Euro IV y Euro V ya no pueden hacer servicios de cabotaje en territorio francés.

Las políticas medioambientales que proliferan en Europa ponen las cosas cada vez más difíciles a los vehículos más antiguos y más contaminantes, que de este modo irán quedando arrinconados en aquellos segmentos de actividad en que sus emisiones no afecten a zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ecológico o a áreas densamente pobladas.

En este sentido, y tal y como ya estaba previsto en una ley de 2014, los vehículos de más de 40 toneladas que cumplen las limitaciones de emisiones contaminantes Euro IV y Euro V ya no pueden hacer servicios de cabotaje en territorio francés desde el pasado 1 de octubre, aunque sí que se les permite seguir realizando trayectos de transporte internacional ya transiten o bien tengan origen o destino en el país galo.

Con anterioridad, y desde primeros de octubre de 2015, ya no podían realizar estos servicios de transporte de cabotaje interior en Francia los camiones Euro III.

El incumplimiento de las normas que regulan el cabotaje en Francia puede suponer una multa de hasta 15.000 euros, así como la inmovilización de aquellos vehículos que no se hayan adecuado a la legislación francesa. De igual modo, las autoridades galas pueden decretar una prohibición de realización de servicios de cabotaje para los transportistas infractores durante un período máximo de un año.